Kolbe Lomas

Donde la inclusión se vive, se siente y se construye cada día

Asociación Maximiliano María Kolbe I.A.P. abrió su segunda sede, Kolbe Lomas, inspirada por el legado y el espíritu de su fundador, el Dr. Faustino Llamas Ibarra.
Aunque él partió en 2017, dejó una huella imborrable y una enseñanza que guía cada acción:

“Traten a las residentes como tratarían a sus propias hijas.”

Esa frase, sencilla y profunda, sigue siendo el corazón de Kolbe.

Kolbe Lomas nació con una misión clara: hacer realidad la inclusión social y laboral de las mujeres con discapacidad intelectual y psicosocial, no como un ideal, sino como un hecho cotidiano. Aquí, las residentes no solo reciben cuidado y acompañamiento; aprenden a moverse con libertad, a decidir, a ser parte activa de la comunidad.

Cada día en Kolbe Lomas es una lección de independencia:
cruzar una calle, tomar un camión, comprar en la tiendita o saludar a los vecinos.
Pequeños grandes pasos que transforman la vida, la autoestima y la manera en que la sociedad mira la discapacidad.

La casa también impulsa un proyecto productivo que simboliza trabajo digno, creatividad y empoderamiento:
Revuelta Caracol, un taller de macramé donde las residentes tejen con sus manos y su historia.
Cada nudo es una declaración de fuerza; cada pieza, una obra que une terapia, reciclaje, ingreso económico y orgullo personal.

Pero el sueño va más allá de los muros de la casa.
Hoy, gracias a alianzas con empresas, instituciones y personas comprometidas, varias residentes de Kolbe Lomas trabajan en espacios formales: clínicas, escuelas, oficinas, cafeterías, salones de belleza y boutiques. Mujeres que antes fueron invisibles, hoy son colaboradoras, amigas y compañeras, demostrando que la discapacidad no define capacidades ni sueños.

Kolbe Lomas es un ejemplo de que la inclusión no se decreta, se construye entre todos: familia, comunidad, empresas y sociedad.

Gracias a quienes abren puertas, confían, contratan y creen.
Porque cuando una mujer de Kolbe Lomas logra su independencia, todo Querétaro se vuelve un lugar más justo, humano y esperanzador.